DEPRESIÓN
DESCRIPCION GENERAL
La depresión es un trastorno mental frecuente, que se caracteriza por la presencia de tristeza, pérdida de interés o placer, sentimientos de culpa o falta de autoestima, trastornos del sueño o del apetito, sensación de cansancio y falta de concentración.
La depresión puede llegar a hacerse crónica o recurrente y dificultar sensiblemente el desempeño en el trabajo o la escuela y la capacidad para afrontar la vida diaria. En su forma más grave, puede conducir al suicidio. Si es leve, se puede tratar sin necesidad de medicamentos, pero cuando tiene carácter moderado o grave se pueden necesitar medicamentos y psicoterapia profesional.
La depresión es un trastorno que se puede diagnosticar de forma fiable y que puede ser tratado por no especialistas en el ámbito de la atención primaria.
Síntomas.
La depresión es una enfermedad que afecta a la mente y al cuerpo, produciendo cambios a nivel del sueño, el apetito y la percepción que tenemos de nosotros mismos y el mundo en general. La depresión no es una señal de debilidad ni tampoco es una elección personal. La depresión va más allá del sufrimiento normal: si estás deprimido tendrás algunos signos y síntomas que pueden durar semanas o incluso meses y años si no se sigue el tratamiento adecuado.
• El paciente la describe como diferente a otras experiencias tristes que hubiera podido sufrir previamente, y existe mayor sensación de pérdida de control y gran dificultad o incluso imposibilidad para motivarse por otras cuestiones que no sean el foco de su tristeza.
• Lentitud de movimientos, gesticulación facial y corporal escasas, sensación de fatiga, irritabilidad, llanto fácil, temor a la toma de decisiones, pérdida de apetito.
• Disminución acusada del interés o de la capacidad para el placer en todas o casi todas las actividades, la mayor parte del día, casi cada día.
• Pérdida importante de peso sin hacer régimen o aumento de peso (por ejemplo, un cambio de más del 5 % del peso corporal en un mes) o pérdida o aumento del apetito casi cada día.
• Insomnio o sueño excesivo casi cada día.
• Sentimientos de inutilidad o de culpa excesivos o incoherentes casi cada día.
• Autoestima baja.
• Disminución de la capacidad para pensar o concentrarse, o indecisión, casi cada día.
• Pensamientos recurrentes de muerte (no sólo temor a la muerte), bien en forma de «sería mejor estar muerto», o bien, la ideación suicida recurrente sin un plan específico o una tentativa de suicidio o un plan específico para suicidarse.
• Los síntomas causan un malestar clínicamente significativo o deterioro social, laboral o de otras áreas importantes de la actividad del individuo.
¿Existen distintos tipos de depresión?
La depresión es un trastorno del estado de ánimo o afectivo que, en la mayoría de los pacientes, se presenta en fases. Esto significa que hay períodos de estado de ánimo normal que se alternan con episodios depresivos. A veces, además de aparecer episodios depresivos, aparecen episodios de manía que se caracterizan por euforia (un estado de ánimo elevado), hiperactividad, irritabilidad y agitación. En este caso, no se diagnostica una depresión unipolar, sino una depresión bipolar (episodio depresivo en el contexto de un trastorno afectivo bipolar).
1. Episodio depresivo
El tipo más común y típico de depresión es el episodio depresivo. Un episodio depresivo puede empezar rápidamente en algunos días o más lentamente durante unas semanas, y suele tener una duración de varias semanas o meses. Algunos de los síntomas depresivos deben de estar presentes de manera continua al menos durante 2 semanas para poder hablar de un episodio depresivo. La mayoría de las personas que experimentan un episodio depresivo, tendrán más episodios a lo largo de su vida (trastorno depresivo recurrente). Este riesgo de recurrencia puede reducirse con el tratamiento apropiado.
2. Trastorno depresivo recurrente
Cuando hay una recurrencia de un episodio depresivo, hablamos de trastorno depresivo recurrente.
3. Distimia
La distimia se caracteriza por sintomatología depresiva menos severa en comparación con la de un episodio depresivo o del trastorno depresivo recurrente. A pesar de esto, el trastorno se inicia normalmente en la adolescencia y es persistente, ya que los síntomas suelen durar desde al menos 2 años hasta décadas. Algunas personas con este trastorno, a veces sufren adicionalmente episodios depresivos. En estos casos donde aparece distimia + episodios depresivos, se diagnostica doble depresión.
4. Depresión psicótica
Un tipo especial de depresión es la llamada depresión psicótica o delirante. La depresión psicótica se caracteriza por ideas o pensamientos falsos (delirios) y, a veces también por alucinaciones. Los delirios suelen estar centrados en sentimientos de culpa desproporcionados (por ejemplo, "sólo soy una carga para mi familia" o "he cometido un error terrible"), o centrados en un miedo exagerado de estar económicamente arruinados (delirio de pobreza), o centrados en el miedo exagerado de padecer una enfermedad severa e incurable (delirio hipocondríaco). Los delirios suelen estar presentes aunque haya evidencias de lo contrario (por ejemplo, disponer dinero suficiente). Los pacientes con depresión psicótica casi siempre necesitan ingresar en una unidad de psiquiatría debido a la severidad de este trastorno y al alto riesgo de suicidio. La depresión psicótica puede aparecer tanto en depresión unipolar como bipolar.
5 . Depresión atípica
Los pacientes con este tipo de depresión tienen los mismos síntomas depresivos que los pacientes con depresión típica, con dos excepciones: mientras que los pacientes con depresión típica experimentan una falta de apetito (a menudo seguida de una pérdida de peso) y dificultades para dormirse, los pacientes con depresión atípica muestran incremento del apetito y la ingestión de alimentos e incremento de la necesidad de dormir (hipersomnolencia). Este tipo de depresión puede ocurrir tanto en la depresión unipolar como en la bipolar.
7. Trastorno Afectivo Estacional
Los pacientes con trastorno depresivo estacional (SAD, por sus siglas en inglés), muestran los síntomas atípicos descritos en la depresión atípica y, además, los sufren solamente durante una cierta estación del año, en la mayoría de los casos otoño o invierno. Normalmente, cuando las fases depresivas acaban, la persona suele volver a su estado anímico y funcionamiento normal.
CAUSAS
1. Un evento negativo como la pérdida de un ser querido, de un trabajo, padecer una enfermedad médica grave, o estar bajo largos periodos de estrés, pueden ser “disparadores” de un episodio depresivo, aunque a veces la depresión puede ser espontánea y la persona no puede asociarla a un evento o causa específica.
2. Factores genéticos, cambios hormonales, ciertas enfermedades médicas, estrés, duelo o circunstancias vitales estresantes también pueden contribuir al desarrollo o mantenimiento de la depresión. La combinación de cualquiera de estos factores puede producir cambios en nuestro cerebro y dificultades para adaptarnos a los eventos internos o externos, contribuyendo a que aparezcan síntomas depresivos.
3. En algunos casos, existe un evento disparador y luego comienza a producirse una especie de espiral, por ejemplo: supongamos que tu pareja te deja, empiezas a sentirte triste y a evitar ver a tu familia y amigos, y además comienzas a consumir alcohol. Esta secuencia de eventos relacionados pueden hacer que te sientas cada vez más triste y más deprimido.
4. Muchos estudios muestran que hay un componente genético en la depresión, aunque aún no se ha podido identificar un gen. Algunos estudios (incluidos trabajos con población general y estudios de gemelos) muestran que las probabilidades de desarrollar una depresión se triplican para las personas cuyos padres o hermanos han tenido este trastorno. En otras palabras: las personas que tienen un familiar que haya tenido depresión son mas propensas a desarrollar el trastorno, aunque también son necesarios otros factores.
5. La depresión es un trastorno biosocial. Esto quiere decir que para explicar la génesis de la depresión es necesario considerar la interacción entre factores biológicos y ambientales o psicológicos. Ambos factores son caras de la misma moneda y su interacción es importante para explicar la depresión y otros trastornos psiquiátricos. Estos factores pueden interaccionar a distintos niveles, a nivel de la resiliencia, como disparadores, como mantenedores y como factores para acabar con un episodio depresivo.
Tratamiento Farmacológico de la Depresión.
TIPOS
• Antidepresivos: Regulan la base neurobiológica de la depresión, equilibrando la neurotransmisión afectada.
• Eutimizantes: La eutimia es el estado de ánimo correcto. Estos fármacos estabilizan el humor y previenen las recaídas en el T. bipolar, si bien pueden tener otras acciones terapéuticas.
Tratamiento Psicológico de la Depresión.
La psicoterapia, sola o combinada con fármacos, han demostrado su eficacia en la depresión, tanto para el tratamiento como para prevenir recaídas. Las más utilizadas son:
1. Terapia Interpersonal: Se centra sobre todo en las dificultades de las relaciones interpersonales a fin de mejorar la comunicación, de incrementar los intereses sociales y restablecer la autoestima.
2. Terapia Cognitivo – Conductual: El paciente aprende comportamientos más constructivos y pensamientos más adaptativos, enfrentándose y superando sus miedos y emociones negativas.














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